//NAIRO: Las fuertes palabras de Dumoulin

NAIRO: Las fuertes palabras de Dumoulin

El holandés Tom Dumoulin (Sunweb) resistió como líder de la clasificación general y Nairo no puedo descontar del Giro de Italia, este jueves en la etapa 18, en el macizo montañoso de los Dolomitas, donde el vencedor del día fue el estadounidense Tejay Van Garderen (BMC). A tres días para la llegada final de Milán, Dumoulin pudo aguantar la presión en una etapa corta (137 kilómetros) pero muy montañosa, con lo que el colombiano Nairo Quintana (Movistar) no pudo conseguir por ahora su objetivo de arrebatarle la Maglia rosa. Dumoulin pudo mantener intacto su margen sobre Quintana, segundo a 31 segundos, y sobre el italiano Vincenzo Nibali, tercero a 1 minuto y 12 segundos. El francés Thibaut Pinot, tercero en esta etapa a 8 segundos de Van Garderen, pudo recortar casi un minuto su desventaja respecto a Dumoulin, Quintana y Nibali. Pinot es cuarto de la general, ahora a 1 minuto y 36 segundos de la primera posición. “Estoy contento, aunque se me escapó por poco la victoria de etapa”, afirmó el francés del FDJ, que había sufrido en la etapa del martes.
La pelea por el Giro centenario se trasladó a los micrófonos entre NAIRO y DUMOULIN
Dumoulin, pese a verse privado del apoyo de sus compañeros de equipo en los últimos kilómetros de la fracción, pudo controlar la situación, tanto en la subida del Paso Gardena, el tercero de los cinco puertos del día, en el que Quintana y Nibali atacaron una primera vez, como en el largo descenso. Nairo Quintana consiguió 20 segundos en ese primer ataque, pero Dumoulin pudo recuperar el terreno perdido. El colombiano Nairo volvió a atacar en la última subida, pero su ataque fue más breve y el neerlandés pudo de nuevo neutralizarlo. “Teníamos que atacar y todo el equipo ha trabajado como esperábamos, para buscar esas aceleraciones. Ha sido un día muy rápido y creo que hemos sabido hacer una buena carrera. Hemos intentado de una manera y de otra, moviéndonos en varias ocasiones y jugando las cartas que teníamos, pero no fue posible sacar tiempo al líder”, afirmó Quintana tras la etapa, en la que esperó por lo menos haber “restado algo de fuerzas” a su rival holandés. “Aplicamos el plan que teníamos previsto. Lo intenté varias veces, pero Dumoulin respondió. Esperaba más. Estoy decepcionado”, reconoció el colombiano. Lea aquí: Dumoulin aguantó ataques de Nairo y sigue líder del Giro El dueño de la Maglia rosa, por su parte, dio una lección de lectura de la etapa de este jueves, observando a unos y otros, lo que a muchos aficionados recordó a lo que hizo el danés Bjarne Riis en la subida del Hautacam, en el Tour de Francia de 1996. El holandés dejó claro que considera a Quintana y Nibali como los únicos que pueden privarlo de conquistar este Giro. “No comprendí su táctica”, afirmó tras cruzar la meta Dumoulin desde su 1,86 metros de altura. “Me marcaron mientras que otros conseguían sacar tiempo. No han trabajado. Pinot es más fuerte que ellos en una contrarreloj llana. Si continúan corriendo contra mí espero que pierdan su lugar en el podio”, afirmó. Nibali respondió a esas palabras, retando al holandés: “En mi opinión, se pasa de fanfarrón. Ha mostrado que está fuerte, pero no puede decir mucho, él también puede perder el podio. Nadie está a salvo de eso”, afirmó el italiano. La principal víctima del día fue el luxemburgués Bob Jungels, que perdió su maillot blanco de líder de la clasificación de jóvenes. En la resolución de la etapa, Van Garderen superó a su compañero de escapada, el español Mikel Landa, que ya fue segundo el martes en Bormio, en la etapa del Stelvio. Siga leyendo: “Nairo debe atacar y arriesgar”: Serpa Van Garderen, de 28 años, logró su primera victoria de etapa en una de las grandes rondas. “Es decepcionante fallar en la clasificación general, pero cuando eso pasa hay que intentar obtener una victoria de etapa. Es el plan B”, señaló el ciclista estadounidense. El viernes, la etapa 19 une San Candido con Piancavallo, en un recorrido de 191 kilómetros que termina con una dura ascensión de 15,4 kilómetros con un desnivel del 7,3 por ciento. “Es un final difícil”, afirmó Quintana, consciente de que la misión no será sencilla.